Pierden 2 gana 1

El Partido Popular jugando única y exclusivamente a derrotar el sanchismo; ese es el motivo principal del adelanto electoral en Aragón y Extremadura. El Partido Socialista jugando a arrinconar al PP contra la extrema derecha hasta el punto de argumentar que PP y Vox son lo mismo. Y mientras tanto, Vox duplicando sus votantes y, por consiguiente, su representación en las instituciones del Estado, comicios tras comicios. Conclusión: Pierde el Partido Popular en número de escaños, pierde más el PSOE, que ve cómo su poder autonómico desaparece prácticamente en toda España y pierde la centralidad política. Gana VOX.

El PSOE iguala su peor resultado en Aragón, ya consiguió su peor resultado en Extremadura y sucederá lo mismo en Castilla y León y Andalucía. Pedro Sánchez impuso a Pilar Alegría como candidata, seguramente una buena candidata en otro momento, pero era ministra, era ministra de un gobierno que lleva años luchando para mantenerse en el poder haciendo equilibrios con los independentistas y cediendo en cuestiones poco socialistas, la última, la nueva financiación autonómica. Era ministra de un presidente del gobierno que un día dice que hay que dignificar la política y al día siguiente se ríe sin reparos de su rival político en el cierre de campaña.

El Partido Popular pierde dos escaños, necesita más de VOX y, aunque sigue gobernando, tendrá que ceder en algunas de sus políticas. El miedo a mantenerse en la centralidad política le lleva a endurecer un discurso que no es realmente el suyo; no se atreve a pactar nada con el partido de gobierno y se escora a la derecha, no vaya a ser que les acusen de cómplices del sanchismo, por ejemplo, la posición del PP en política internacional en los últimos tiempos. Nadie tiene claro quién manda en el partido, Núñez Feijóo o Díaz Ayuso. O quizás sí.

Los dos grandes partidos de este país que durante años han sido capaces de llegar a acuerdos, de alternar poder, de trabajar juntos por España, aunque con puntos de vista diferentes y obviamente no sin discrepancias políticas, son incapaces de ofrecer soluciones a la ciudadanía, seguramente no por falta de ideas, sino porque están a otra cosa, están a destruir al adversario político. El resultado: El crecimiento de VOX, un partido político que, guste más o guste menos, sigue creciendo debido a que la gente busca en un partido nuevo lo que no encuentra en los partidos tradicionales. Por mucho que se empeñen algunos, votar a VOX no es erosionar la democracia; votar a VOX es democracia. Si en vez de acusar de fascistas a sus votantes combatiesen sus ideas con ideas, seguramente estaríamos hablando de otros resultados en las elecciones. Porque VOX para muchos no es visto como un partido fascista, sino como un partido antisistema que podría dar solución a muchos de los problemas reales de la gente.

¿Dónde quedará aquello de buscar en los líderes políticos a grandes estadistas, personas con experiencia y con visión de Estado, que antepongan el bienestar de la ciudadanía a los intereses partidistas? ¿Dónde quedará aquello de debatir y buscar soluciones a los problemas de la gente, el acceso a la vivienda, la sanidad, el transporte, las infraestructuras, las pensiones? Las campañas políticas, los mítines, los debates solamente se centran en el ataque al contrincante, nunca en la búsqueda de soluciones, nunca en la aportación de ideas, nunca en la búsqueda de consenso.

“El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”. Churchill.

David García – Foj 

2 comentarios en “Pierden 2 gana 1

  1. Gran fotografía de una realidad que es aplastante . Una españa que después del aquel 15 M no ha hecho más que polarizarse . Que lastima aquel partido liberal” C’s “, pero es pretérito , ahora agárrense los machos , aunque no teman al lobo feroz que desde la barrera se ven muy bien los toros .

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