La trigésima cuarta edición del Torneo Interpueblos de la Diputación llegó el sábado a su fin con la disputa de las últimas finales en Hontanares de Eresma, Palazuelos de Eresma y San Cristóbal de Segovia. Fue precisamente en la localidad de la que es alcalde el diputado de Deportes, Óscar Moral, donde se celebró la posterior entrega de trofeos y premios a los equipos participantes en todas las disciplinas y donde, además, se vivió una de las finales más disputadas de cuantas quedaban por jugar.
Y es que, la emoción duró hasta el último segundo del marcador en el encuentro de fútbol sala que congregó a vecinos de Sauquillo de Cabezas y Villacastín en el pabellón, y que tras un derroche de fuerza e intensidad por ambas partes, acabó decantándose por un ajustado 3-2 a favor del equipo A de Sauquillo de Cabezas, que se proclamó campeón de esta edición.
Algo menos de sufrimiento se vivió en las pistas de pádel contiguas al pabellón, donde, tanto el equipo femenino de Nieva como el equipo masculino de San Cristóbal A resolvieron sus finales en dos sets ante San Cristóbal B y Adrados B de manera relativamente cómoda. Plácida fue también la final en el campo de Palazuelos de Eresma para el equipo de fútbol 7 de Garcillán, que logró vencer frente al conjunto de Pedraza/La Velilla por un amplio marcador de 1-4.
El cuadro de resultados y campeones, que ya contaba con los equipos de Voley Playa de Monterrubio, La Lastrilla de Pelota a Mano y San Cristóbal C de Baloncesto 3×3, terminó de completarse con la victoria en Frontenis de Navas de Oro. En una final disputada a tres encuentros entre el conjunto campeón, Adrados y Hontanares de Eresma, los de Navas de Oro se impusieron en sus dos partidos; por 25-22 a Adrados y por 25-14 a Hontanares de Eresma, que ejerció como anfitrión.
Así, la mañana se alargó hasta pasadas las dos de la tarde y, en un pabellón de San Cristóbal de Segovia lleno de deportistas y amigos, vecinos de la provincia, todos los conjuntos inscritos en las diferentes disciplinas del Torneo Interpueblos y representados en el polideportivo volvieron a casa, si no con una copa de campeones y su correspondiente premio en metálico, sí con un obsequio de la Diputación.
