Ceuta necesita seguridad, estabilidad y certidumbre

Los graves acontecimientos vividos durante este mes en Ceuta no pueden contemplarse desde la distancia como un problema que afecta únicamente a una parte de nuestro territorio. Ceuta es España, es Europa y, por tanto, lo que sucede allí nos concierne a todos. Desde FES quiero trasladar de manera expresa nuestro apoyo y nuestra cercanía a los empresarios, comerciantes y trabajadores autónomos ceutíes que están afrontando las consecuencias económicas y sociales de una situación extraordinariamente complicada.

Quienes cada mañana levantan la persiana de un establecimiento, abren una empresa, atienden a sus clientes o mantienen puestos de trabajo necesitan unas condiciones mínimas para poder desarrollar su actividad. Y la primera de todas ellas es la seguridad. No existe economía que pueda funcionar adecuadamente cuando ciudadanos, empresarios y trabajadores viven pendientes de si podrán abrir sus establecimientos con normalidad, si los clientes acudirán a sus negocios o si las circunstancias alterarán nuevamente la vida cotidiana.

La actividad empresarial necesita también estabilidad social y certidumbre. Son conceptos que algunas veces parecen abstractos, pero que tienen consecuencias muy concretas. Sin estabilidad disminuye el consumo, se paralizan inversiones, se aplazan decisiones empresariales y se deterioran las expectativas. Cuando la incertidumbre se prolonga, quienes primero lo sufren son precisamente las pequeñas empresas, los comercios y los autónomos, que cuentan con menor capacidad para soportar semanas de caída de actividad mientras continúan afrontando nóminas, alquileres, impuestos, proveedores y todos los demás costes asociados a mantener un negocio abierto.

Por eso recuperar plenamente la normalidad en Ceuta debe ser una prioridad. Garantizar la seguridad y la convivencia no supone únicamente proteger el orden público. Significa también defender el empleo, los negocios, la inversión y las posibilidades de futuro de miles de familias. Y hacerlo exige la implicación y la coordinación de todas las administraciones competentes.

Desde el mundo empresarial debemos defender además un principio que considero esencial: un empresario de Ceuta debe tener los mismos derechos, oportunidades y respaldo que un empresario de Segovia, Valladolid, Madrid, un pueblo del Carracillo o cualquier otro lugar de España. La distancia geográfica nunca puede convertirse en distancia institucional. Ceuta merece exactamente la misma atención y consideración que cualquier otra ciudad española.

Pero esa igualdad de trato debe convivir con el reconocimiento de una realidad evidente: Ceuta presenta unas circunstancias geográficas y estratégicas absolutamente singulares. Su localización, su condición fronteriza, sus particularidades económicas y logísticas y su importancia desde el punto de vista nacional y europeo obligan a prestar una atención especial a las condiciones en las que sus empresas desarrollan su actividad. Tratar de manera igual situaciones objetivamente diferentes no siempre garantiza una verdadera igualdad de oportunidades.

Por ello, junto a las actuaciones necesarias para recuperar y mantener la seguridad, serán importantes las medidas destinadas a respaldar a las empresas que hayan resultado perjudicadas, impulsar nuevamente el consumo, recuperar la confianza y proteger la imagen económica y comercial de Ceuta. El objetivo no puede limitarse a regresar a la situación anterior a la crisis. Debemos conseguir que empresarios y autónomos vuelvan a mirar hacia el futuro con confianza.

Todo ello debe hacerse también desde la responsabilidad y la convivencia. Defender la seguridad y exigir soluciones eficaces es perfectamente compatible con rechazar cualquier expresión de violencia, enfrentamiento o intolerancia. Una sociedad fuerte es aquella capaz de afrontar situaciones difíciles desde la ley, el respeto y la defensa de sus instituciones. La convivencia también constituye un activo económico que debemos proteger.

Como miembros que somos de CEOE, su decisión de celebrar en Ceuta el próximo 9 de septiembre la reunión de sus órganos de gobierno constituye un importante gesto de cercanía hacia sus ciudadanos y hacia su tejido empresarial. Es una forma de recordar que los empresarios ceutíes no están solos y que las organizaciones empresariales españolas compartimos su preocupación por recuperar cuanto antes las condiciones necesarias para desarrollar con normalidad su actividad.

Desde Segovia queremos sumar nuestra voz a ese respaldo. La Federación Empresarial Segoviana expresa su solidaridad con quienes continúan cada día creando actividad económica y empleo en Ceuta pese a las dificultades. Apoyar a sus empresarios, comerciantes y autónomos significa también defender Ceuta, su estabilidad y su futuro.

Porque donde no existe seguridad difícilmente puede haber inversión; donde no existe estabilidad es complicado crear empleo; y donde falta certidumbre resulta mucho más difícil emprender. Ceuta necesita las tres cosas. Y necesita saber que, en estos momentos, el conjunto del tejido empresarial español está a su lado; también el segoviano.

Andrés Ortega

 Presidente de la Federación Empresarial Segoviana (FES)

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