C.D. La Granja: Sin vergüenza, sin cuentas y sin futuro

El C.D. La Granja no encuentra fecha para dar digna sepultura al propio club. Han tardado en encontrar día para celebrar la “Asamblea General Ordinaria”, que han tenido que cambiar de fechas desde que se anunciara la primera convocatoria. Este sábado 14 de octubre, tarde-noche, con menos de 20 personas, buen reflejo de la capacidad de convocatoria de la Junta Directiva que ha reducido a cenizas el club, se escribía una nueva y lamentable página de su reciente historia. Una vez más, mal escrita por los mismos de siempre, el antecesor, Pablo Alejandro y su sucesor y becario, Javier Montero de Coca.

Se presentaba una Junta Directiva mermada. Han pasado de cinco directivos a tres en tan solo cuatros años, con Montero de Coca, Ofelia Miralles y Javier Fernández, que se presentaban acorralados por su nefasta gestión, la que ha llevado al club a la insignificancia y al absoluto descrédito.

Importante varapalo el que se llevaba la Junta Directiva al ver que los presentes rechazaban las cuentas de 2022/23 y no lograban aprobarlas.

Los mismos que, como diría Cristiano Ronaldo, se iban de “comiditas, abracitos y besitos”, los mismos que utilizaban los medios de comunicación para lanzarse piropos los unos a los otros. Acuérdense de esa frase lapidaria de Pablo Alejandro: “Dejé el C.D. La Granja en buenas manos”, pero ahora se lanzan puñales. Es la misma estrategia, pero cambiando los argumentos, porque ahora utilizan a los medios de comunicación para lanzarse dardos.

En la tarde del sábado utilizaron la asamblea para elevar a la enésima potencia sus discrepancias Pablo Alejandro y Montero de Coca, ofreciendo un bochornoso y lamentable espectáculo en el que volvieron a demostrar lo poco que les importa el C.D. La Granja. Por vergüenza torera, la mejor contribución de Pablo Alejandro hubiera sido quedarse en su casa visionando alguna reposición de “Noche de fiesta”, pero ya saben que las ansias de protagonismo y el ego impiden dar pasos prudentes y sensatos.

Una asamblea que se convirtió en la exaltación de la mentira, en un cara a cara entre Alejandro y Montero, una competición de ver quién era capaz de sacar más mierda, de acusaciones, de hablar de dinero negro, de voces, de mentiras, de hablar de impagos, de tú mientes más que yo, pues anda que tú, tú lo has hecho peor, y tú más…Una asamblea que utilizaron ambos para intentar quitarse culpas y responsabilidades, para seguir en su huida hacia adelante sin querer cargar con el muerto. Ambos, Alejandro y De Coca, siguen sin asumir ni reconocer que ellos dos son los máximos y únicos responsables de la actual situación del club. Ambos deberían desde hace mucho tiempo estar inhabilitados por un juzgado. Los dos se han llevado por delante un club de casi 80 años de historia por no saber irse a tiempo, no saberse apartar y pensar que ellos eran dueños y amos de un club que les ha sufrido y nunca les ha pertenecido.  

Se vivieron momentos estelares en esta esperpéntica asamblea, como cuando Montero le tiró en cara a Pablo Alejandro que toda su familia eran socios y que cuando él llegó a la presidencia se borraron todos menos Alejandro, esa misma familia que aupó a De Coca y se rompieron las manos para aplaudir en aquel noviembre de 2019.   

O el momento en el que De Coca se lamentaba, cuatro años después, de que las cuotas de los socios no estaban domiciliadas, el mismo señor que en noviembre de 2019 acusó a socios de no pagar cuotas y de que era imposible que en el club se pagaran cuotas en manos ¿Se acuerda De Coca?

A De Coca le pasa como a Pedro Sánchez, que, o cambia mucho de opinión, o que miente mucho. Pero lo ha conseguido, ya nadie se fía de él, alguno se lo espetó en esta asamblea, “me fío más de Filu, que de ti”. Está bien que Montero De Coca haya tardado cuatro años en descubrir sus propias mentiras. Siempre va mal y tarde.

El esperpento de la asamblea llego a tal nivel que se desvelaron conversaciones privadas de WhatsApp, al punto que uno de los presentes tuvo que pedir que dejaran de hacerlo porque podían estar cometiendo un delito.

Lo que sigue sin variar en el club es que ni Pablo Alejandro ni De Coca siguen sin pedir perdón, ni disculpas, al C.D. La Granja por mancillar y pisotear su nombre y su historia, y sin pedir perdón, ni disculpas, a los socios por tan lamentable espectáculo y por haberles usurpado sus derechos durante todos estos años.

De Coca llegó con una cesta llena de excusas, que si el Covid, que si el arraigo, que si antes de yo llegar todo estaba muy mal, que si la guerra de Ucrania, que si el precio del aceite… Nada nuevo a lo que lleva haciendo cuatro años, y recorriendo medios de comunicación con los mismos argumentos. Su modelo de gestión ha sido ese desde que llegó, la excusa, y nunca ha sido capaz de reconocer su incapacidad para estar donde está. ¡Cuánto tiempo nos hizo perder De Coca!

Si todo estaba tan mal, es difícil comprender que alguien empleara tanto empeño como el que mostró De Coca para estar dónde está…Mintiendo, pisando cabezas, engañando, utilizando lo peor… Todo y solo para ocupar esa silla, de un lugar en el que todo estaba muy mal. Nadie con dos dedos de frente intenta y fuerza entrar en un edificio que está derrumbándose, De Coca parece ser el único que sí, ¿si todo estaba tan mal antes de que él llegara, porque quería estar ahí De Coca? Sería bueno que el mismo se lo preguntara. 

Ni Félix Montes, ni José Luis Vázquez, ni Samuel Alonso se dejaron ver por la asamblea celebrada el sábado. Los mismos que tenían mucho interés en la asamblea de noviembre de 2019, en la que alguno de ellos pido que se retrasara una reunión para poder asistir a la asamblea del C.D. La Granja, a ese punto llegaba su interés. Tampoco se vieron este sábado a todos los miembros de la Agrupación Socialista de La Granja y Valsain que se movilizaron como corderillos en 2019, como si alguien les fuera a robar el club. Casi cuatro años después se ve que el club ya no les importa. ¿Qué ha pasado señores Montes, Vázquez y Alonso? ¿Antes sí y ahora no? ¿Félix Montes se acordará de aquello del club para los del pueblo cuando estaban poniendo a un madrileño al frente?

La actual y mermada Junta Directiva, finaliza su mandato el próximo mes de noviembre, y la decisión adoptada es que en diciembre se convocará una nueva asamblea “y quien quiera que coja el club”.

 

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