Tenemos que hablar de Castilla y León

«El partido se está jugando aquí. Tenemos que hablar de Castilla y León», Mañueco dixit. Y se ha quedado tan pancho…

A poco menos de dos meses para las elecciones a las Cortes de Castilla y León, el presidente de la Junta y candidato a la reelección se ha despachado con estas palabras hace escasas horas y yo me pregunto si de verdad se cree lo que dice.

Vaya por delante, amigo lector, que estaría absolutamente de acuerdo con esta afirmación si la cosa fuera en serio; si don Alfonso se lo creyera; si el PP de verdad anduviera en esa línea. Pero es que, en esta afirmación, como en tantas otras, el señor Mañueco atesora una absoluta falta de credibilidad. Él y la inmensa mayoría de miembros de su partido que hablen de lo que hablen utilizan el mantra-comodín del ogro de Sánchez.

Da igual el foro o la administración desde la que lancen sus discursos: todo acaba en Sánchez y en el Gobierno de España, culpables de todos los males del mundo mundial.

Deseo ardientemente que de verdad la campaña de las próximas elecciones autonómicas se centre en nuestra tierra y en sus problemas. Más bien en aquellos problemas cuya resolución está en manos (y en la competencia) del gobierno autonómico.

Porque digo yo, amigo lector, que después de casi 40 años gobernando, alguna responsabilidad tendrá el PP en la situación de nuestra tierra. En lo que va bien y lo que va de pena.

Y si usted me pregunta si tengo alguna esperanza en que realmente hablen de Castilla y León, pues le diré que no; que prácticamente ninguna. Porque si de verdad Mañueco y los suyos se centran a partir de ahora, realmente, con rigor, en hablar de los problemas de nuestra tierra, tienen las de perder.

Si a Mañueco y al PP les va la vida en afrontar los retos de nuestra Comunidad y nuestra provincia, seguro que nos explican, por ejemplo, por qué a 31 de diciembre de 2024, había 10.017 pacientes segovianos en lista de espera para una primera consulta especializada y a 31 de diciembre de 2025, esa cifra se había incrementado hasta los 12.269. O por qué hay que esperar más de tres meses para que nos den una primera cita en cardiología.

Seguro que nos explican también por qué tenemos un precioso mamotreto arquitectónico en el solar donde la Junta lleva tropecientos mil años prometiendo un IES y un centro de FP. La última ocurrencia fue prometer, el 2 de febrero de 2023, titular mediante esto: “La Junta prevé la apertura del edificio de FP del IES del barrio de San Lorenzo, en Segovia, para el curso 2024-2025”. Puede usted ver la nota de prensa en la web de la Junta sin problema alguno, amigo lector.

Así, por poner dos ejemplos…

Pero ya verá usted, amigo lector, como si ponemos a funcionar un marcador en el que se recuenten las veces que los de Mañueco van a decir “Castilla y León” y las que van a decir “Sánchez”, nos quedamos sin casillas libres para marcar la segunda opción.

Y es que no hay manera de que al partido “liderado” por el señor Feijóo (con permiso, de momento, de la señora Ayuso) le entre en la cabeza que de cara al 8 de febrero tienen que hablar de Aragón y de cara al 15 de marzo tienen que hablar de Castilla y León.  Que ya tendremos tiempo de hablar de Sánchez; no se preocupen y no se intranquilicen, por favor, señoras y señores del Partido Popular.

Así que hablemos de Segovia, de Castilla y León y de este partido que se juega en este terreno de juego que necesita como el comer un cambio de rumbo, de entrenador, de preparador físico, de alineación titular, de proyecto de futuro.. El partido se juega en esta tierra que necesita como el comer un nuevo horizonte…

 

Rubén García de Andrés

 

 

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