Las entrevistas de Nuremberg

Antes que nada. “Hodio” El nuevo invento del dictador Sánchez. Yo ya me he apuntado. Hay tres niveles: básico, honorífico y leyenda. Leyendas ahora mismo sólo es Sánchez y una cuantos de sus ministros y “lameculos”, el cromañón entre los más destacados. En la inscripción he tenido que decir a quien “hodio”. Al dictador Sánchez por mentiroso, tramposo, traidor, por enfrentar a los españoles, por cargarse la justicia, por ningunear al parlamento, por pactar con asesinos y soltarles de la cárcel, por pactar con delincuentes independentistas y consentirles que se rían de los españoles, por pactar con la extrema izquierda, por indultar y amnistiar a delincuentes amigos, por empobrecer a los españoles, por ser el jefe de la banda de puteros y corruptos. También “hodio” a los indecentes e inmorales de su mujer y hermano. Con todo, solo me han considerado “básico”. Seguiré “hodiando” quiero ser “leyenda” como los progres. Vita pergit

Hoy les voy a hablar de un libro que me ha parecido extraordinario, un volumen de casi 600 páginas titulado “Las entrevistas de Nuremberg” del estadounidense Leon Goldensohn, un médico y psiquiatra del ejército americano que fue enviado en enero de 1946 a la prisión donde estaban encarcelados los nazis que fueron juzgados en Nuremberg. El libro básicamente contiene las entrevistas con los prisioneros por separado, como si fueran fichas de cada uno de ellos.

Entre todas las entrevistas, son destacables la de los dos principales responsables del holocausto: Göring y Hess. Quiero resaltar que el haber conservado en el libro el formato de entrevista (pregunta-respuesta) aumenta el valor histórico del libro y el literario no se resiente. El valor del libro, de las entrevistas es múltiple. Por un lado, nos ayuda a conocer mejor el Tercer Reich o al menos cómo funcionaban algunas cosas. Por otra parte, es muy interesante cómo los hombres, seres humanos que se están jugando su condena a muerte, son capaces de explicar, justificar, su presencia en el holocausto. Seres humanos en situación límite que, me parece, no cambian demasiado en el juicio, quiero decir que había alguna “buena persona” y otros, la mayoría, eran gente sin escrúpulos y que en Nuremberg mantienen sus posiciones. En general todos intentan justificarse, cada uno con sus matices, con sus situaciones personales distintas, pero se pueden sacar algunas conclusiones comunes. La mayoría hablan de la obediencia como algo por encima de sus opiniones ¿cómo se iban a oponer a Hitler? Sorprende también el que varios se quieran exculpar diciendo que los únicos culpables fueron Hitler, Himmler, Borman y Heydrich, que era verdad que fueron los grandes jefes, pero además habían muerto y eso hacía más fácil echarles la culpa. Y otra disculpa común de varios es, al parecer, lo que les decía Hitler a todos cuando mostraban ciertas reservas: “cíñete a tus asuntos y limítate a cumplir con tu deber”.

Hay otro tema que se repite: que todos eran “buenos” o “ciegos”, no sabían nada, no se enteraron hasta llegar a Nuremberg, no podía ser verdad, tenía que ser producto de la propaganda enemiga, uno de los responsables del oro procedente de las muelas, anillos, relojes, gafas, etc, de los asesinados en los campos, decía no saber de dónde procedía el oro. Todo esto está muy de actualidad, nuestro dictador Sánchez dice no conocer nada de la corrupción de su partido, de su mujer, de su hermano, de sus amigos. En fin, ya le llegará su Núremberg y recordará.

También curiosa la postura de la mayoría de no declararse antisemita, alguno incluso presume de haber ayudado a algún judío. Uno de ellos, Hans Fritzsche, culpable de la muerte de 5 millones de judíos, presumía de haber salvado la vida a ¡uno! En general todos hablaban bien de Hitler, ponderando su inteligencia, su memoria extraordinaria, soñador, algo de místico, con una fuerza de voluntad importante, encanto personal, etc. aunque también es verdad, la mayoría le reconocen como el responsable del holocausto y el resto de atrocidades. Es reseñable también lo mal que se llevaban entre ellos, muchos hablan mal de los demás en las entrevistas.

Las entrevistas son duras, desde el principio el autor deja claro sus posiciones, aunque deje hablar a los detenidos, pero no duda en cortarles o mostrar sus dudas razonables de lo que le cuentan. Esto crea una tensión cuando estás leyendo muy interesante desde el punto de vista literario.

Un tema importante para la reflexión es que la gran mayoría eran personas “normales” en sus vidas “civiles”, inteligentes, con grandes coeficientes algunos, personas competentes, formadas, responsables incluso. Y cómo personas así fueron capaces de cometer las atrocidades que conocemos, hace muy difícil el estudio moral y psicológico, pero el autor lo trata de manera muy entendible y son muy interesantes sus conclusiones.

Muy interesante también el debate jurídico del juicio, las luchas entre los defensores del derecho positivo (no se puede juzgar a nadie sin una ley previa) y los del derecho natural. Debate que no se solucionó bien pero que sentó precedentes para el futuro. Como ven inmensidad de temas para pensar, para debatir, para conocer. Y además muy rica su lectura, libro muy recomendable. Léanlo. Disfrutarán de un gran libro.

Heliodoro Albarrán 

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