Espirdo volvió el sábado a llenarse de paletas de color y lienzos pintados sobre pacas de paja en una decimoséptima edición en la que Miguel González Segovia, que ya ganó el certamen en 2023, volvió a recibir el trofeo de ganador y sus correspondientes 650 euros, gracias a una vista cenital de la calurosa jornada, que reunió a catorce artistas y cerca de una treintena de fotógrafos. Claudio Galindo, con un dibujo de la ermita de la Virgen de Veladíez y Claudia Rodríguez, con una obra que recordaba el reciente incendio de Brieva, obtuvieron el segundo y tercer premio respectivamente, dotados de 400 y 300 euros.
El numeroso público que fue pasando por Espirdo a lo largo del día pudo comprobar, un año más, cómo la cita, con la que colabora la Diputación desde su creación, no sólo sirve para descubrir nuevos talentos del arte local, sino que también supone una jornada de convivencia entre artistas de diferentes generaciones, a la que, desde hace unos años, se suman los más pequeños, que también tuvieron su propio certamen. De este modo, el jurado, coordinado por el pintor Christian Hugo Martín, quiso reconocer los trabajos de Antía Rovera, de cuatro años; Hugo Jerónimo, de once; y Zahira Cabezudo, de seis.
