La ciudad que no se ve desde el coche oficial.
Como se ha vuelto costumbre y habitual, en diferentes puntos de la ciudad, una cinta de balizamiento es la solución, mientras la ciudad anda sumida en el abandono, la dejadez y la desidia.
El tasazo de la basura no viene acompañado de una mejora de los servicios relacionados con este servicio. La subida de impuestos repercute en el bolsillo de los segovianos, pero no en la mejora de la ciudad. En uno de esos rincones, visitados por muchos turistas y no turistas, se puede comprobar ese abandono, dejadez y desidia. A escasos metros del centro de la ciudad, se puede encontrar el estado de los contenedores soterrados que sobresalen varios centímetros, con el consiguiente peligro y la pésima imagen que ofrece la ciudad.
Segovia sigue esperando; Segovia merece más.
