La ciudad que no se ve desde el coche oficial.
Días, semanas lleva esperando el poste de parada de autobús de la calle Guadarrama, una intervención que nunca llega.
Segovia se encuentra abandonada a su suerte, la enésima prueba del abandono, dejadez, inacción por parte de la administración más cercana, que se ha vuelto la más lejana al ciudadano. No hay un punto de la ciudad en la que la decadencia esté presente.
Segovia sigue esperando; Segovia merece más.
