Lo que estamos viviendo en las últimas jornadas con la esperpéntica actitud del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ante la grave situación sanitaria que supone el brote de hantavirus en el crucero Hondius, es absolutamente vergonzoso, irresponsable, indecente y evidencia una falta de lealtad institucional que sonroja a cualquiera con un mínimo de sentido común.
Si no fuera por la complejidad y gravedad de la situación, sería hasta grotesco y gracioso a la vez. Pero el señor Clavijo no ha estado a la altura.
No es de recibo que, en mitad de una crisis sanitaria como ésta, en la que el Gobierno de España ha actuado de manera impecable, el señor Clavijo saque los pies del tiesto desde el primer momento con el mantra de la falta de información, la descoordinación, y la falta de gestión por parte del Gobierno central. Algo, por otra parte, a lo que lamentablemente se han aficionado los responsables públicos de la derecha española prácticamente en cualquier administración sea del nivel que sea. Todo, todo, todo es culpa del malvado Sánchez y el Gobierno todo, todo, todo, lo hace mal.
Nada nuevo, pues, y totalmente esperable. Pero conforme iban pasando las horas y se concretaba el dispositivo puesto en marcha para hacer frente a la situación sanitaria en el interior del barco y garantizar una correcta evacuación de los pasajeros, Clavijo se despachó con lo de las ratas nadadoras. Ni corto ni perezoso, amparado y respaldado por una búsqueda desesperada en la red y una respuesta absolutamente esclarecedora para este tipo de crisis sanitarias por parte de la Inteligencia Artificial, Clavijo se pone de jarras y dice que el barco no fondea en Canarias ni Cristo que lo fundó. Porque, amigo lector, el dirigente de Coalición Canaria que gobierna las islas con el apoyo del PP, no se fiaba ni un pelo de que los malditos roedores quisieran darse un paseíto por el puerto en el que atracara el Hondius.
Imagino la cara de la ministra de Sanidad y después de todo el magnífico equipo de profesionales técnicos de diversos ámbitos, sanitarios, de responsables políticos, de Protección Civil, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad…, implicados en esta gran operación. Yo desde luego, amigo lector, vi la primera referencia a esta noticia en redes y pensé que era fake. Pero no, Clavijo y su querida IA se pusieron en pie de guerra.
Imagino también la cara del propio don Fernando cuando la ministra le remite un informe en condiciones dando respuesta a su miedo frente a los malditos roedores; por no hablar de la que se le habrá ido quedando con la respuesta internacional al buen hacer del Gobierno de España estos días. Sirvan solo tres ejemplos:
António Guterres, secretario general de la ONU: “Quiero expresar mi apoyo al gobierno de España y otros mientras gestionan el #hantavirus en estrecha coordinación con nuestros colegas de @WHO (la OMS). Aunque el riesgo actual para la salud pública del virus sigue siendo bajo, es importante que los esfuerzos de salud internacionales garanticen la seguridad de todos, incluidos los pasajeros y la tripulación del MV Hondius”.
Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea: “Muy agradecidos por el rápido y eficiente desembarco del barco Hondius en Tenerife. Mi agradecimiento al gobierno español y a todas las autoridades involucradas en el terreno. Estamos trabajando de la mano con España, @WHO (la OMS) y @ECDC_EU (Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades), organizando vuelos de evacuación. No escatimaremos esfuerzos en la UE y más allá. ¡La salud es lo primero!”
Rob Jetten · Primer ministro de los Países Bajos: “El crucero holandés Hondius ha llegado hoy de manera segura a Tenerife. Los pasajeros y la tripulación están siendo sometidos a controles médicos a bordo del barco para poder continuar su viaje de forma segura. La salud pública es la prioridad absoluta. Mi más sincero agradecimiento a las autoridades españolas y al primer ministro @sanchezcastejon por haber hecho esto posible. Mucha apreciación por la buena y constructiva colaboración entre nuestros dos países en los últimos días”.
Y cuando piensas que aún le queda un poquito de decencia política al señor Clavijo, va y se hace el ofendido en un intento de victimización más propio de un niño en el recreo del Cole que de un presidente de una Comunidad Autónoma. Se enfurruña Clavijo y acusa al Gobierno de »ridiculizar y llevar a la anécdota y al meme» su postura en contra de la llegada del crucero a Tenerife.
Mire, señor, el único que ha hecho el ridículo es usted y el único que se ha convertido a sí mismo en un meme ha sido usted solito.
Algunos no han aprendido nada, absolutamente nada. Ni con el covid, ni con la DANA, ni con los accidentes ferroviarios, ni con la llegada de inmigrantes. Nada. Algunos dirigentes políticos siguen demostrando qué grande les quedan sus responsabilidades; qué poco miden sus palabras; qué incapacidad para ponerse con lealtad y responsabilidad al frente de la gestión de una crisis, pensando, con absoluta prioridad, en las personas afectadas.
Algunos siguen sin entender que no son mejores líderes porque digan las mayores barbaridades contra el adversario. Al contrario, eso les borra de un plumazo ese supuesto liderazgo. Porque un responsable público tiene que tener claras las prioridades. Y ante una crisis sanitaria como la del hantavirus que estamos viviendo, la prioridad es la gestión guiada por criterios técnicos y profesionales. Y cuando todo esté resuelto, las soflamas políticas y las críticas si es que hay que hacerlas.
Menos mal, amigo lector, que, pese a la irresponsabilidad y el ridículo de Clavijo, está quedando demostrado que tenemos un sistema sanitario público sólido y preparado para hacer frente a situaciones complejas. Que tenemos un Gobierno que gestiona con responsabilidad y eficacia.
Y una vez concluida la operación de desembarco de todos los pasajeros, así lo ha manifestado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus: “El MV Hondius ha dejado ahora las costas de Tenerife. Todos los pasajeros han desembarcado de manera segura y están en camino o ya han llegado a casa. #Spain ejecutó esta compleja operación con estilo y no me sorprende — fui testigo de un liderazgo, profesionalismo y experiencia excepcionales”.
Por cierto, ¿habrá caído en la cuenta el señor Clavijo de que quienes iban en el crucero son PERSONAS a las que era necesario socorrer, poner a salvo, trasladar a sus países de origen y someterles al seguimiento o tratamiento médico que precisen? ¿Dónde queda la más mínima ética y respeto a la dignidad de las personas?
Será otra de mis cosas, amigo lector, pero quizá, cuando León XIV vaya a Canarias en junio y estreche la mano del señor Clavijo, hablen de la dignidad de las PERSONAS y del deber de socorro. De todas las personas. Las que llegan por mar también, en unas condiciones y en otras, por unos motivos y por otros. En fin….#YoYMisCosas
Rubén García de Andrés
