El Servicio de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) de la Diputación de Segovia ha confirmado su madurez operativa con la actuación desarrollada desde el lunes 20 de julio, al declararse el incendio que se inició en el término municipal de Brieva. La aplicación del modelo profesional de actuación con el que cuenta ha permitido cumplir con la competencia que tiene en los núcleos urbanos del territorio provincial, al tiempo que se ha mantenido de manera ininterrumpida la cobertura provincial ante otros riesgos que pudieran presentarse. Por eso, la labor de los mandos y dotaciones del SPEIS ha contribuido a evitar daños mayores en el interior de los pueblos que se han visto afectados por el incendio.
La declaración del Nivel 2 de peligrosidad -ante el riesgo para núcleos de población, infraestructuras y bienes de naturaleza no forestal- significó que todo el operativo pasase a estar a disposición del director técnico de Extinción del Plan Infocal, tal y como contempla el Plan Especial de Protección Civil ante Emergencias por Incendios Forestales en Castilla y León. Por tanto, el SPEIS se integró como colaborador de ese dispositivo, a disposición del CECOPI que, con todos sus integrantes, fue dirigido por la delegada territorial de la Junta en Segovia, Raquel Alonso, tomando decisiones de prevención y actuación, según cada momento y teniendo en cuenta las situaciones variables, permitiendo paliar en lo posible los daños provocados por el avance de las llamas, que llegaron a devorar 3.800 hectáreas en tres horas.
Con la rebaja a Nivel 1 el servicio de la Diputación recuperaba -en la mañana del miércoles- la autonomía de decisión y acción en su ámbito competencial, es decir, en los núcleos urbanos del medio rural segoviano y en su perímetro inmediato. Tanto en un escenario como en el otro, el SPEIS ha mostrado organización interna, capacidad de mando, disciplina en sus dotaciones y planificación de los recursos. Todo ello, manteniendo de manera ininterrumpida la cobertura del resto de la provincia. En ese sentido, a las 18:00 del lunes se activó el Protocolo de Cobertura Interno, que garantiza la presencia de profesionales en los parques de Palazuelos de Eresma y Boceguillas, pendientes ante cualquier suceso, y al margen del operativo desplazado al incendio que se había declarado.
En estos días, el SPEIS ha protagonizado defensa de viviendas, refrigeraciones, incendios en naves, extinciones de merenderos, viviendas aisladas y puntos calientes, así como actuaciones ante reproducciones y también labores de abastecimiento. En ese sentido, el director técnico del servicio, Carlos Castro, ha remarcado la importancia actual de “estabilizar zonas para que los pueblos tengan un nivel de seguridad adecuado”, teniendo en cuenta la reserva competencial del SPEIS. Por eso, ha reivindicado los medios con los que cuenta, poniendo como ejemplo el vehículo dotado con una gran turbina, único en España, y “que está sirviendo para refrigerar zonas afectadas y también para completar tareas de extinción en focos de combustión profundas y lentas”, como las que se dan en troncos y tocones o en acumulaciones de pacas de paja”.
Un ejemplo lo constituye un pajar aledaño a una nave de vacuno en Berrocal, donde este miércoles se ha empleado como “medio de extinción eficaz, tanto en superficie cubierta como a cielo abierto”. Por eso, Castro ha defendido “la polivalencia de los vehículos del SPEIS y la inversión realizada en ellos”, puesto que también han estado presentes las bombas nodrizas pesadas de los parques de Palazuelos de Eresma y Boceguillas. Esos tres vehículos se suman a otros diez desplegados. Entre ellos, bombas rurales pesadas o un puesto de mando táctico, mientras que otros siete se quedaban en los parques para garantizar la cobertura de posibles actuaciones. En cuanto a recursos humanos, el día 20 se movilizaron catorce efectivos y el día 21 fueron diecinueve.
Asimismo, Castro ha apostado por “avanzar hacia modelos de coordinación plenamente integrados en los Puestos de Mando Avanzado”, para que desde un primer momento la actuación ante un incendio forestal cuente con “una visión multirriesgo reforzada e integre los recursos urbanos en la planificación táctica”.
