A las urnas… en una dictadura y sin voto por correo

¡Por fin! Es el grito unánime de la derecha (política y mediática) patria ahora que el malvado de Pedro Sánchez ha apretado el botón del adelanto electoral.

Por fin vamos a elecciones generales en esta curiosa dictadura en la que según la derecha y la ultraderecha vivimos. Si no fuera por lo peligroso de tal afirmación, tendría hasta gracia oír hablar de dictadura al PP, precisamente al PP, a este PP que sigue mirando de reojo a aquél ministro franquista, gallego para más señas.

Por fin vamos a elecciones generales, pero con la sombra del pucherazo electoral campando a sus anchas, según, otra vez, la derecha y sus colegas del partido verde de ultraderecha.

Es de traca. Quieren acabar con la dictadura sanchista, quieren votar desesperadamente, quieren que los españoles decidamos y ya de paso que Feijóo, con el permiso de la señora del ático, sea presidente, pero… ¡por si acaso perdemos, avisamos de un posible pucherazo!

¡No votes por correo! “¡No votes ahora, en las generales, aunque me votaras a mí por correo en las autonómicas!”, le ha faltado decir a la señora del ático madrileño.

¡Apoderados, interventores populares vigilad hasta la saciedad las mesas electorales! ¡Ciudadanas y ciudadanos patrios, vigilad a vuestro vecino inmigrante, no sea que vote por ti!

¿De verdad un partido que ha gobernado este país y que, en la lógica y sana alternancia democrática volverá a hacerlo tarde o temprano, puede decir estas barbaridades? ¿De verdad no hay nadie en el PP que ponga un poco de serenidad en esa absurda, peligrosa y alocada carrera por irse más a la derecha que el partido verde de ultraderecha?

Este país no merece una derecha desbocada como la actual. Este país necesita una derecha seria y serena. Lo necesita y lo merece. Pero nada más lejos de la realidad.

Y si miedo dan esas afirmaciones y soflamas políticas, cuyo alcance se multiplica por obra y gracia de la derecha mediática, miedo da la bajeza más que previsible de la campaña electoral del PP.

Mucho me temo, amigo lector, que nos quedan semanas en las que el listón de la barbaridad y la bazofia irá superándose eslogan a eslogan, vídeo a vídeo, mensaje a mensaje.

Y habrá que responder. ¡Por supuesto!

Porque en esa algarada constante no sirve la equidistancia ni ponerse de perfil. Porque no es verdad que vivamos en una dictadura, porque no se puede poner en cuestión un sistema electoral consolidado como el nuestro.

Mal están el insulto y la mentira como ejes de una campaña electoral casi permanente en la que vivimos. Pero poner en tela de juicio nuestro sistema electoral y nuestra propia Democracia es un exponente de la indecencia política que no deberíamos permitir.

Porque, además, esa indecencia política está calando y no semejantes barbaridades se cuelan ya también en intervenciones de responsables políticos y públicos de cualquiera de nuestros pueblos. Y se cuelan en la conversación de bar. Y en hasta en la tertulia de ese grupo de amigos que quedan una vez para comer (y créame, amigo lector, que sé de lo que hablo).

Dicho esto, amigo lector, le animo a votar el 29 de noviembre. A ejercer un derecho que sirve para consolidar nuestra Democracia. No seré yo quien utilice este espacio para pedir del voto a una opción política. ¡Faltaría más!

Pero vote, amigo lector. Vote porque es mucho lo que está en juego.

Rubén García de Andrés

 

Un comentario sobre “A las urnas… en una dictadura y sin voto por correo”

  1. Si Ruben, iremos a votar con la cabeza, no con el hígado, con la realidad, no con la mentira,buscando con nuestro voto lo mejor para España, para nuestras familias y para nosotros mismos. Apoyando a qien nos ha querido apoyar, no ha quien nos ha mentido y querido utilizar. La legislatura ha sido de no creer, la unica vez que el mundo se ha parado por una terrible pandemia que en nuestro pais contagió a cerca de ¡¡14. millones !! de españoles y se llevo por delante a casi 120.000 de nuestros vecinos, hemos sufrido incendios como nunca antes habiamos visto, que arrasaron 250.000 hectareas el primer año y 300,000 este ultimo, un cambio climatico que ha desbordado, rios, torrenteras, llanuras y baldios llevando la merte y destruccion por nuestros campos, bosques y ciudades y, como guinda, una terrible guerra caprichosamente provocada por un enloquecido Trump, de la mano de un genocida como Netanyahu y un psicopata Putin que han encarecido espantosa y caprichosamente el coste de la vida a todo el mundo, con el aplauso y regocijo de una oposicion grosera, faltona e ignorante que lo único que ha sabido hacer es inocular el odio entre nuestros compatriotas y la absoluta desconfianza en la que ha sido uno de nuestros valores mas preciados, la justicia, hoy en absoluto descrédito. Claro que vamos a votar, pero como siempre, con la cabeza, y no con el higado

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