Maestro, qué pena más grande nos embarga a todos los amantes de la tauromaquia, desde que el pasado día 26 de octubre, a eso de las seis de la tarde, quedamos abrumados con la noticia de tu trágico fallecimiento, a consecuencia de un maldito accidente de tráfico.
Cuántas vivencias pasadas contigo, desde que te conociera, con ocasión del primer festival taurino a beneficio de Apadefim, allá por el año de 1980, que ya pude disfrutar, por haber llegado a Segovia, ese evento que tan generosamente organizaste a lo largo de dieciséis años consecutivos para los niños del doble amor de Segovia. Como antes lo habías hecho también para contribuir a las obras del Santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla.
Por todo cuanto hiciste con generosidad para los que lo necesitaban, ahí quedan los diecisiete festivales organizados a beneficio de La Fuencisla y Apadefim, los dieciocho que llevaste a cabo en la localidad de Morata de Tajuña, que con todo merecimiento te nombró hijo adoptivo.
Aquellos otros diez que organizaste a beneficio de otras tantas ciudades, cómo no vamos a recordar ahora el festival de la Plaza de Toros de Las Ventas, a beneficio de los Damnificados del Nevado del Ruiz de Colombia, de 1986, o aquella corrida de toros que llevaste a cabo a beneficio de una familia caleña en 1966, para la que incluso compraste una vivienda, al enterarte de que se encontraba desamparada por la muerte violenta que había sufrido el padre de familia en fechas anteriores tan señaladas, y a cuyo hijo que nació por las fechas navideñas en las que te encontrabas en América toreando llegaste a apadrinar.
Cuando participaste desinteresadamente en dos ocasiones en la corrida de toros más importante de la temporada española, la Corrida de Beneficencia a beneficio del Hospital Provincial de Madrid, los años 1964 y 1967.
Por toda esa actitud que siempre presidió tu vida, te fueron concedidas la Gran Cruz de Beneficencia de Primer Orden y la Gran Cruz de Caballero de la Orden de Cisneros.
Y cuando te hacía tanta ilusión de organizar un festival taurino el año 2027, para participar tú mismo en él, lidiando una res, aparece el maldito toro de la carretera y súbitamente te lleva de este mundo.
Muchos han sido los encuentros que hemos tenido en plazas de toros, en actos taurinos, en el homenaje que las peñas taurinas de la provincia Segovia te dedicamos en tu finca de Ávila cuando disfrutaste de una jornada inolvidable, y todavía te vimos torear a tus 82 años; incluso nos fuimos hasta mi pueblo con la esperanza de que pudieras constituirte en empresario de la plaza de toros más antigua de España.

Siempre era una gozada charlar contigo y aprender a tu lado. Cuántos recuerdos se agolpan de repente en mi mente, Andrés.
La espinita que nos queda clavada, a mí y a los aficionados taurinos segovianos, es no haber llegado a ver reconocida toda tu inmensa labor de amor al prójimo, tu bondad, tu bonhomía, tu tremenda generosidad, por todo cuanto hiciste por tus semejantes, y por ello, próximamente hará tres años que elevamos una petición al alcalde de Segovia, todos los presidentes de las distintas Peñas Taurinas de Segovia y provincia, de la Asociación de Apadefim y de la Fundación de Pedraza de la Sierra, por la que le solicitábamos, tuviera a bien concederte la dedicación de una calle en Segovia y el nombramiento de hijo adoptivo.
Qué menos merecía esa inmensa trayectoria de benefactor de los demás, el haber paseado el nombre de Segovia por todo el orbe taurino, España, Francia y América y toda tu labor taurina.
Pero no pudo ser que lo recibieras en vida, como se deben hacer los homenajes y los reconocimientos, y a estas alturas, después de prácticamente tres años, seguimos sin recibir respuesta a nuestra petición.

Y qué envidia sentimos, la mañana del día 11 de mayo de 2023, cuando cinco segovianos, cinco, acudimos a la Plaza de Toros de Las Ventas para acompañarte en el homenaje que te brindaba la Comunidad de Madrid, descubriendo tu azulejo en reconocimiento a tu trayectoria taurina y conmemoración del sexagésimo aniversario de tu alternativa como Matador de Toros, y vimos que se hallaba presente una representación del Ayuntamiento de Ávila, con su alcalde a la cabeza, teniente de alcalde y varios concejales, así como el presidente de la Diputación, y no había ninguna representación municipal de Segovia. Y ahora mismo, cuando con ocasión de tu óbito el Ayuntamiento de Ávila ha declarado dos días de luto oficial y la capilla ardiente se instaló en el Palacio de Superunda de la ciudad amurallada.
Un fatídico accidente de tráfico, en una tarde otoñal castellana, truncó tu vida, y La Tauromaquia se quedó un poco más huérfana con tu pérdida, pero volaste a ese ruedo inmenso del Cielo donde seguro fuiste acogido con los brazos abiertos por cuantos taurinos te precedieron. Seguro que a las puertas te estaba esperando otro segoviano de pro y colaborador tuyo, como fue Cesáreo Yagüe. Y en el Ruedo Celestial seguirás impartiendo magisterio.
Andrés, siempre estarás presente en todos nosotros.
Gracias por haberme brindado tu amistad, lo más bello e importante que puede ofrecer una persona. Vaya mi condolencia por tu irreparable pérdida a tu viuda Sonsoles, a tus hijos y nietos. Descansa en la paz celestial.
José Luis García García
Decano de los Presidentes de Plazas de Toros de España
