50 años de la muerte del dictador en la cama
De puertas afuera, las dictaduras suelen clasificarse con ligereza: «de izquierda», si afirman ser anticapitalistas, o «fascistas», si se autodenominan anticomunistas. De puertas adentro, sin embargo, un ciudadano de a pie apenas nota la diferencia, sobre todo si no es de los que, qué fastidio, reclaman libertades civiles. Solo quienes osan cuestionar el statu quo…
