El Real Alcázar de Segovia acogió el acto de puesta en marcha de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Cochinillo de Segovia, una cita que marca el inicio de la comercialización de los primeros cochinillos amparados por esta figura europea de calidad y abre una nueva etapa para uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía segoviana.
El acto reunió a representantes del sector ganadero, distribuidor y hostelero, junto a autoridades e instituciones, para celebrar un hito que culmina más de dos décadas de trabajo conjunto en defensa de la calidad, la singularidad y el prestigio del Cochinillo de Segovia.
La protección europea fue reconocida oficialmente por la Unión Europea en julio de 2024, cuando avaló la reputación y las características diferenciales del producto. Posteriormente, en septiembre de 2025, se publicó el Reglamento de funcionamiento de la IGP y se reconoció oficialmente a la Asociación IGP Cochinillo de Segovia como Órgano de Gestión encargado de velar por el cumplimiento de los requisitos de calidad, control y promoción de la marca.
La celebración desarrollada en el Alcázar simboliza ahora el paso definitivo de ese proceso: la llegada al mercado de los primeros cochinillos certificados bajo el sello IGP Cochinillo de Segovia.
Durante su intervención, el presidente de la IGP Cochinillo de Segovia, José María Ruiz, destacó que la IGP supone “la máxima protección europea para el nombre Cochinillo de Segovia” y representa una garantía para consumidores, productores y para el futuro del sector.
Ruiz recordó el camino recorrido desde la creación de la Marca de Garantía en el año 2000 y puso en valor el esfuerzo realizado por ganaderos, productores, hosteleros y profesionales que han contribuido a consolidar la reputación de un producto estrechamente vinculado a la identidad de Segovia.
Asimismo, subrayó que uno de los principales logros del proceso ha sido la capacidad del sector para mantenerse unido durante más de dos décadas, superando momentos especialmente complejos y trabajando con un objetivo común: proteger y prestigiar el nombre de Cochinillo de Segovia.
Uno de los momentos más emotivos de su intervención llegó al definir al cochinillo como “el cuarto monumento de Segovia”, junto al Acueducto, la Catedral y el Alcázar.
“No es un monumento de piedra. Es un monumento construido con trabajo, tradición, excelencia y hospitalidad”, afirmó.
El presidente de la IGP señaló además que el cochinillo forma parte de la historia, la cultura y la memoria colectiva de la provincia, trascendiendo su dimensión gastronómica para convertirse en uno de los principales símbolos de Segovia.
Durante el acto se reconoció también el respaldo prestado por las distintas administraciones e instituciones a lo largo del proceso, así como la labor desarrollada por las diferentes juntas directivas de la asociación y por todas las personas que han contribuido a hacer posible la consecución de la IGP.
La puesta en marcha de la Indicación Geográfica Protegida abre ahora una nueva etapa para el sector, que afronta el futuro con el compromiso de seguir garantizando la calidad del producto, reconocer el trabajo de los ganaderos y reforzar el posicionamiento nacional e internacional de uno de los grandes referentes gastronómicos de Castilla y León.
