El yacimiento arqueológico del Abrigo de San Lázaro (Segovia) afronta este mes de julio la octava campaña de excavaciones

La delegada territorial de la Junta de Castilla y León, Raquel Alonso, ha visitado los trabajos de señalización y protección del yacimiento del Abrigo del Molino y la excavación arqueológica en marcha en el yacimiento del Abrigo de San Lázaro, conocida oquedad rocosa en las inmediaciones de la alameda de la Fuencisla, en la margen derecha del río Eresma en la capital. Han participado también en la visita el primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo y Patrimonio de Segovia, Alejandro González-Salamanca; y por parte de la Junta de Castilla y León, la jefa del Servicio Territorial de Cultura, Turismo y Deporte, Ruth Llorente. 

Los yacimientos del Abrigo de San Lázaro y del Abrigo del Molino están muy cercanos y tienen similares características físicas, aunque el de San Lázaro presenta más potencial arqueológico. Ambos enclaves forman un conjunto significativo por constituir una de las referencias más importantes en la arqueología reciente para estudiar la presencia y actividad en la península ibérica de las últimas comunidades neandertales antes de su extinción como especie.

El equipo de trabajo del proyecto de investigación en el Abrigo de San Lázaro, liderado por David Álvarez, doctor en Prehistoria; María de Andrés, licenciada en Prehistoria; y Andrés Díez, doctor en Ciencias Geológicas, inició las excavaciones arqueológicas en este enclave en el año 2018 y cada año desde entonces han continuado trabajando en sucesivas campañas, salvo durante 2020. La de este año comenzó esta semana y se prolongará hasta el 18 de julio.

Como ha señalado la delegada territorial, la Junta de Castilla y León colabora con el equipo de investigación proporcionando el alojamiento en la Escuela de Formación Agraria a los participantes en la excavación y también apoya la presente campaña con una aportación económica de 4.997,30 euros. Además, está ultimando el proyecto de cerramiento perimetral del abrigo con un diseño que va a compatibilizar la protección física del yacimiento, para evitar daños accidentales o expolios, con el respeto al entorno natural en el que se ubica. Por su parte, el Ayuntamiento de Segovia colabora en esta campaña de excavaciones con una dotación de 35.000 euros.

El alcalde ha subrayado el respaldo del Ayuntamiento al proyecto científico del Abrigo de San Lázaro, al que ha destinado 70.000 euros en subvenciones directas durante los dos últimos años, y ha reafirmado el compromiso municipal para que «Segovia siga siendo un referente internacional en la investigación sobre la evolución humana». Asimismo, ha asegurado que el Consistorio continuará colaborando con el equipo investigador y el resto de administraciones para proteger este enclave y favorecer el desarrollo de nuevas investigaciones.

El Abrigo de San Lázaro es un yacimiento en cueva de reducidas/medianas dimensiones, con un contenido arqueológico depositado en cuatro niveles claramente relacionados con la actividad de grupos humanos correspondientes al tipo del hombre de Neandertal. 

En él se está documentando una relativa abundancia de puntas y piezas líticas correspondientes a las tipologías más características del periodo Musteriense, en el Paleolítico Medio. Su ocupación se ha fechado mediante sistemas de datación absoluta, en torno a 40.000 – 43.000 años de antigüedad. Entre los hallazgos realizados hasta la fecha, destaca el canto de leucogranito -o granito claro-, que conserva una pintura con la huella dactilar de un individuo neandertal. Se trata de la huella humana más antigua recuperada en todo el mundo.

El descubrimiento en 2012 del importante enclave prehistórico del Abrigo del Molino puso de manifiesto la existencia en el territorio de la ciudad de Segovia de ocupaciones neandertales con una antigüedad de 41.000 a 45.000 años. Las campañas de investigación llevadas a cabo desde 2013 han sido claves para definir las características singulares del yacimiento.

El proyecto de investigación que se inició tras su descubrimiento fue bautizado como ‘Primeros Pobladores de Segovia’. En él se integró primero la excavación del Abrigo del Molino para continuar ahora con la investigación del Abrigo de San Lázaro.

En el Abrigo del Molino la Junta de Castilla y León llevó a cabo en 2025 el proyecto de protección preventiva de elementos de interés arqueopaleontológico y geológico en el yacimiento con una inversión total de 31.429,67 euros. A esta actuación hay que sumar los trabajos de cartelería de contenido arqueológico y geológico, con la intención de dotar al lugar de un sistema de musealización y divulgar este bien patrimonial entre un público no especializado. La señalización ha supuesto una inversión de 13.610 euros

Con estas actuaciones se promueve la conservación y difusión de estos importantes enclaves prehistóricos, declarados en abril de 2025, por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta, Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Arqueológica, que han puesto de manifiesto la existencia de esta especie de ‘área refugio’ de los últimos neandertales en el territorio segoviano, explicada por la abundancia de recursos naturales presentes en el valle del Eresma, que facilitarían la subsistencia de los grupos neandertales que lo habitaron, tanto en lo que se refiere a fuentes de alimentación, como en cuanto a la disponibilidad en este entorno de las distintas materias primas necesarias para la elaboración del utillaje de piedra utilizado por los neandertales.

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