Amigo Tito:
Cuando me puse a escribir unas palabras para recordar a nuestro amigo ciclista Alberto Gómez “Tito”, pensé en poner una serie de frases de esas que se sacan de los libros con citas importantes, y llegué a la conclusión de que tal vez no te gustaría, dado tu carácter campechano y cercano para con tus amigos y, sobre todo, apreciado por todos.
Entonces eché mano de los recuerdos, de las vivencias, sobre todo en el mundo del ciclismo, “nuestro mundo”, tanto para ti como para todos aquellos que hemos vivido la pasión por este deporte durante muchos años. Ese ciclismo que tú viviste desde niño, primero en tu querido barrio de San Lorenzo, luego por muchas carreteras de Segovia y de toda España, y finalmente en tu “segunda casa”, en San Cristóbal.
Y entre los recuerdos, tal vez uno de los primeros, me viene a la mente aquel Campeonato Provincial que, en la categoría cadete, ganaste en aquella “III Vuelta a Matabuena de la Sierra”, en aquella meta un tanto atípica, casi cuesta abajo. Tus palabras al finalizar la prueba fueron de reconocimiento al que no había ganado: “He sufrido mucho, pero ha merecido la pena, y también lo siento por el chaval de Torrejón”. El chaval de Torrejón, Diego Vicente Jiménez, había sido su compañero de fuga desde los primeros kilómetros y finalmente fue cuarto en la meta.
Recuerdo aquella conversación que tuvimos en Madrona, después de haber estado rodando y entrenando en el velódromo, cuando todavía teníamos velódromo. Ahora no hemos sabido mantenerlo y hemos consentido que desaparezca. Aquel empeño que tenías en que había que dedicarle más personal y más medios no prosperó o no supimos verlo en aquel momento.
El domingo, cuando repasemos el circuito por donde se celebrará la prueba de escuelas para niños, como tú fuiste en aquella etapa que, confesabas en alguna ocasión, había sido la más bonita de tu vida, recordaremos aquella parte en la que está la curva, con una rejilla con cierto peligro para los chicos, que tú cuidabas que siempre estuviera tapada para evitar riesgos.
Cómo olvidar tu Museo del Ciclismo, con bicicletas, fotos, maillots y, sobre todo, tu pasión por el ciclismo que transmitías en cada uno de tus actos, y que salía a relucir en cada rincón.
Algunas de tus fotos de tu etapa ciclista, maillots, bicicletas del Museo, tu motocarro…, estarán expuestas en el Ayuntamiento de San Cristóbal y, estoy seguro de ello, tus amigos y tu familia estaremos en ese minuto de silencio que habrá en tu recuerdo antes de comenzar la carrera ciclista que lleva tu nombre. El aplauso te llegará allá donde estés.
Un abrazo, amigo.
Antonio Barrio
