Sobre el informe PISA y lo que pasa en la educación

Yo me supongo que cuando escuchamos en las noticias que los más recientes resultados del informe PISA mostraban un preocupante retroceso en la capacidad de análisis y comprensión de los alumnos de 4 de la ESO, muy pocos se sorprendieron, quizá todos lo veíamos venir y pensamos: “normal”. Los resultados, que podemos calificar de malos, también tienen matices, porque todos los que estamos involucrados en la educación sabemos que ningún examen refleja con exactitud la capacidad o el conocimiento adquirido, y que hay mil circunstancias que pueden influir en el resultado, como pueden ser haber tenido una mala noche, estar en malas condiciones físicas o mentales y otras muchas cosas que se me escapan. Aunado a esto, hay exámenes que tampoco están diseñados de la mejor manera posible, y sumado a esa posible dificultad, está el tiempo que se le da a los alumnos para contestar, que puede o no ser suficiente. Ahora, veamos algunos datos y hechos al respecto.

Pero, ¿Qué es el informe PISA exactamente?

El Informe PISA (Programme for International Student Assessment o Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes) es un estudio comparativo que se lleva a cabo cada 3 años impulsado por la OCDE y que busca identificar la capacidad de los alumnos para aplicar sus conocimientos en situaciones de la vida real.

El informe fue ideado a finales de la década de 1990 y la primera prueba se aplicó en el año 2000 con la participación de 32 países.

Sus efectos han sido, en teoría, positivos, porque, por ejemplo, tras los primeros datos en 2000, países como Alemania descubrieron que sus sistemas educativos estaban lejos de la élite, lo que provocó reformas profundas conocidas colectivamente como el PISA shock.

¿Cómo Funciona la Evaluación?

Se aplica a estudiantes de 15 años, y se fija una media de 500 puntos. Las claves del informe se centran en evaluar la capacidad del alumno en la lectura, en las matemáticas y en las ciencias, pero también en finanzas, tecnología o problemas globales.

Tradicionalmente, y esto es interesante, son los países asiáticos los que mejor nota obtienen, -Singapur, Japón, Corea del Sur, Hong Kong, Macao- mientras, en Europa, sólo Finlandia estaba a ese nivel, aunque recientemente Estonia ha subido mucho en ese ranking.

El informe ha demostrado que el estatus socioeconómico sigue siendo uno de los puntos más fuertes del rendimiento escolar, aunque hay países no considerados ricos que destacan a pesar de ello.

Con relación a estos últimos resultados, calificados globalmente como terribles, y específicamente en España, aunque no hay una respuesta clara a las posibles razones de esta debacle, los expertos consideran que estas pueden ser:

  1. Uso Disruptivo de Pantallas y Teléfonos Móviles

Los expertos y sociólogos coinciden en señalar la sobreexposición a smartphones, redes sociales y plataformas digitales como uno de los factores con mayor impacto. A mí no me cabe la menor duda, lo que alimentes a tu mente tendrá unas consecuencias y si lo alimentas con basura, pues poco provecho sacarás. Sin embargo, demonizar a la tecnología también sería un error porque es verdad que puede ser una fuente de información muy válida y aprovechable.

Pérdida de atención: El hábito de consumo de información breve y rápida debilita la capacidad de realizar un «esfuerzo cognitivo sostenido», fundamental para la lectura comprensiva de textos complejos o la resolución de problemas matemáticos de varios pasos. Todo se ve rápido y ese hábito acaba con la capacidad de tomarte el tiempo necesario para pensar, desarrollar, entender, razonar…

Distracción en el aula y en el hogar: El uso constante del dispositivo reduce el tiempo de estudio efectivo y dificulta la concentración profunda. De hecho, hay países que han dado marcha atrás en el uso de tablets en lugar del libro tradicional.

  1. Metodologías Educativas y el Debate «Competencias vs. Contenidos»

El debate pedagógico en España está dividido en torno al enfoque del currículo (leyes educativas como la LOMLOE), y yo culpo a los gobiernos de no dejar que sean los expertos en educación los que tomen el control y se apliquen los programas con esa base, no a la ideología del gobierno en turno. Hay muchas voces entre los docentes y analistas que afirman que la transición hacia una enseñanza marcadamente enfocada en competencias ha descuidado el papel de la memoria de trabajo, la automatización de procesos clave y la cultura del esfuerzo.

Al darle prioridad a los métodos contextuales o basados en proyectos sin una base sólida previa de contenidos, los alumnos suelen carecer de elementos de juicio cuando tiene que pensar o razonar sobre las cuestiones en las que se basa la asignatura.

  1. Inestabilidad Legislativa e Incertidumbre

España destaca por la falta de un Pacto Nacional por la Educación. Las frecuentes reformas y cambios de ley orgánica provocan que los centros educativos pasen de un modelo organizativo y de evaluación a otro en periodos breves. Esto genera cansancio y frustración en los equipos docentes y dificulta consolidar proyectos pedagógicos a largo plazo.

  1. Factores Socioeconómicos, Migratorios y Desigualdad Territorial

El informe PISA mide directamente la equidad de los sistemas educativos:

Entorno sociocultural: El nivel formativo y socioeconómico de las familias sigue marcando una diferencia relevante en el rendimiento.

Diversidad en las aulas: El incremento de alumnado de origen migrante o en situación de vulnerabilidad exige un apoyo de refuerzo lingüístico e inclusión que muchas veces supera la capacidad actual de los recursos de las escuelas públicas.

Brecha regional: Existen diferencias abismales entre las comunidades autónomas del norte (como Castilla y León, Cantabria o Navarra) y las del sur, equiparables a una diferencia de hasta dos cursos escolares entre regiones dentro del mismo país. Este dato es brutal y resume perfectamente una parte del problema y su posible solución.

  1. Secuelas de la Pandemia y Absentismo

La pandemia nos obligó a quedarnos en casa y de alguna manera alteró muchas actividades, hábitos e incluso cambió ciertas percepciones o formas de entender la vida. Eso incluye pensar de manera alternativa y una vez de vuelta a la normalidad, lo emocional e incluso el contacto físico se alteró, creando situaciones nuevas a las que no sé si nos hemos adaptado ya.

Para terminar: En mi opinión, los gobernantes están quedando a deber en su compromiso de darle solución al problema de la educación. Hay muchísimos ángulos que mirar, el compromiso de los padres, la vocación de los maestros y profesores, los contenidos y las metodologías, todo, todo, tiene que ser revisado y mejorado y adaptado a los tiempos. No es razonable intentar captar y mantener la atención de un alumnado acostumbrado a la información resumida y con tantas distracciones al alcance de la mano. Esto es, claro, una labor conjunta, autoridades educativas, padres y madres y sociedad en general.

Japón, por ejemplo, enseña a sus niños finanzas, idiomas, los obliga a leer un libro a la semana, priorizan a la ecología y al medio ambiente, la ética, leyes y reglas, y elimina todo lo que es relleno.

¿Es mucho pedir?

José Luis Haces

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