En el año 2018, cuando el PSOE empezó a gobernar España de la mano de Pedro Sánchez, la vivienda era la decimosexta preocupación para los españoles, según datos del CIS. Hoy, ocho años después de gobierno socialista y un sinfín de promesas incumplidas, tales como la construcción de 183.000 viviendas para alquiler asequible, la construcción de 12.000 viviendas en terrenos militares en la comunidad de Madrid o la promesa de que en España no habría más desahucios, la vivienda es la mayor preocupación del país para el 64% de los ciudadanos.
Por supuesto que las comunidades autónomas tienen competencias en vivienda, las mismas que tenían hace ocho años cuando la vivienda no era el principal problema de los españoles. Y es que vemos, algunos con asombro, que, de un tiempo a esta parte, todos los males del país son debidos a la mala gestión de las comunidades autónomas.
En el año 2025 hubo en España 24.540 desahucios, repartidos entre todas las comunidades autónomas, lo cual supone un auténtico fracaso en lo que respecta a la política de vivienda de este país. Pero el drama no es solamente ese; los precios a los que se alquilan las viviendas suponen estrangular a los arrendadores de tal manera que se podría decir que se está robando su futuro.
Cuando nombras a una ministra de Vivienda con siete propiedades, el mensaje que le estás mandando a la ciudadanía es que sí se puede hacer negocio con la vivienda.
Cuando el gobierno vende un edificio del Estado a un fondo buitre que ahora se dedica a construir apartamentos de lujo (edificio de María de Molina nº 50), el mensaje que mandas a la ciudadanía es que sí se puede hacer negocio con la vivienda.
Cuando vendes los terrenos que se iban a destinar a construir 900 viviendas para jóvenes en Lorca a un fondo de inversión por dos millones de euros, el mensaje que estás mandando es que sí se puede hacer negocio con la vivienda. Esto sucedió la semana pasada, después de darnos lecciones de moralidad a gran parte de los españoles con el caso Maricarmen.
Maricarmen, después de ocho años sin hacer absolutamente nada en cuanto a vivienda se refiere, se utiliza el drama de una señora de 87 años que lleva viviendo en la misma casa desde 1957 debido a una ley franquista, en frente del Retiro, para nombrarse a sí mismos adalides de la lucha por una vivienda digna en este país como si la mayoría de ciudadanos fuésemos idiotas. El caso de Maricarmen es dramático y absolutamente inhumano, al igual que el caso de Luis, Felisa, María Jesús, Trinidad, Felipe, Alberto, Olga; esta última se suicidó en L’Hospitalet el 7 de septiembre tras su desahucio con 54 años y dejando a dos hijas en L’Hospitalet y en Cataluña no gobierna el PP.
Después de esto se intentan aprobar dos decretos exprés que no salen adelante y, en un giro esperpéntico de guion, los sindicatos CCOO y UGT convocan una huelga general “contra la oposición”, en palabras de la exvicepresidenta del gobierno, María Jesús Montero.
María Jesús Montero, exconsejera de Hacienda de Andalucía, que cuando gobernaba en la Junta vendió 70 edificios públicos con 949 plazas de aparcamiento a Inversiones Holmes SL, un fondo de inversión estadounidense, lo que ellos llaman… un fondo buitre.
Y es que uno termina harto de tanta miseria política, termina harto de tanta mentira, de tanta manipulación y de tanto engaño político. Y es que, querido Pedro, el problema no es que me hayas mentido, es que nunca más te voy a creer. (Nietzsche)
