Desde este jueves, las instalaciones del Colegio Claret de Segovia, se han transformado en espacios de ocio, deportivos, culturales, religiosos, gastronómicos, con un carácter lúdico a los que se suma el colorido de los distintos pañuelos que los alumnos portan como seña de identidad de sus respectivas etapas.

La conmemoración del aniversario del Padre Claret vuelve a ser una de las citas más relevantes en el calendario de este centro educativo, en la que se modifica por completo la “banda sonora” que le acompaña en la rutina de una jornada escolar diaria.

La actividad en estos días, ha venido marcada por el lema “Todo comienza con un latido, que te conozca y que te haga conocer” y ello se ha puesto de manifiesto en la actuación central del pregón con el que se han inaugurado las jornadas en torno a San Antonio Mª Claret, cuya festividad se celebra el sábado 24 de octubre.

Como en cursos anteriores, el programa reúne un buen número de actividades para todas las etapas con casi un centenar de encuentros deportivos, castillos hinchables, las gimkanas, los concursos de carácter cultural y de repostería, las salas de Disney y del terror, el mítico playback, sin olvidar las tradicionales chocolatadas y verbenas. Además, este viernes los alumnos de ESO y Bachillerato se reunirán en el patio central del colegio para compartir una macarronada con cientos de compañeros, en una de las actividades de convivencia más esperadas.

Muy importante, también, es la aportación que, desde la caseta del AMPA, se realiza con la elaboración de bocadillos y otras viandas que sirven para colaborar en la recaudación de fondos para el viaje fin de curso de los alumnos mayores de 2º de Bachillerato que se implican de una manera admirable, en estas fechas festivas.

Otros momentos de encuentro de los miembros de la comunidad educativa claretiana serán la Eucaristía colegial, el tardeo con los antiguos alumnos del centro y el concurso de baile con el que se despedirán las fiestas, por este curso, que comenzaba con el relevo en la dirección, que asumía Elisa Casado, tras el traslado de Juan José Raya a otras funciones en la Fundación PROCLADE.

