El paraíso perdido
Cuando me ofreció Javi este espacio, me lo pensé; rápidamente me vine arriba. Un espacio donde opinar, escribir, meterme en charcos… era mi sueño, pero rápidamente me asaltaron las dudas y, ¿por qué no decirlo?, el pudor. He tardado bastante en contestarle, y más aún en mandar algo; eran tantos los temas, tantas ideas que me asaltaban…
