La jornada informativa ‘Cambios en los Perfiles Profesionales y necesidades de FP en Segovia. Perspectiva 2030’, celebrada en la sede de la FES, puso de relieve la necesidad de reforzar la colaboración entre empresas y centros docentes, para garantizar el talento del futuro.
En el encuentro, organizado por la FES junto a CaixaBank Dualiza y la Dirección de Educación de la Junta de Castilla y León, tenía como objetivo analizar los retos que afrontan las empresas ante la transformación del mercado laboral y las nuevas necesidades de cualificación profesional.
La sesión contó con la intervención del sociólogo, docente e investigador Oriol Homs, especialista en mercado de trabajo, juventud y Formación Profesional, quien defendió la necesidad de impulsar un cambio de inercia cultural tanto en las empresas como en los centros formadores.
Según explicó, el mercado laboral “ha cambiado muchísimo” y las empresas necesitan cada vez más acercarse a los centros de formación para garantizar que los jóvenes lleguen al mundo laboral “bien formados” y puedan incorporarse con éxito a los puestos que demanda el tejido productivo.
Homs subrayó que actualmente las empresas necesitan trabajadores en un contexto en el que hay más puestos de trabajo que jóvenes disponibles para ocuparlos. Por ello, incidió en que “es necesaria” la colaboración entre centros educativos y empresas “para conjuntamente poder hacer buenos trabajadores”. Esta alianza, añadió, permite asegurar el relevo profesional de las empresas y, al mismo tiempo, refuerza el prestigio de los centros formativos, que se convierten en proveedores de mano de obra cualificada.
Durante su exposición, el investigador señaló que el modelo de formación basado en teoría y práctica “es muy bueno”, pero advirtió de que “no es suficiente” si las empresas no participan activamente en el proceso formativo y no se preocupan también por retener el talento. En este sentido, afirmó que los perfiles profesionales no desaparecen, sino que se transforman: “Los perfiles son los mismos, pero haciendo cosas diferentes”.
A su juicio, los oficios y profesiones tradicionales siguen siendo necesarios, aunque con contenidos adaptados a la digitalización, las nuevas tecnologías, el análisis de datos y la inteligencia artificial.
Respecto a la IA, Homs trasladó un mensaje de tranquilidad, al considerar que no está claro que vaya a sustituir de forma generalizada a los trabajadores, sino que modificará el contenido de muchos empleos. “Desde que se inventó internet ha aumentado el empleo en toda Europa”, recordó, antes de insistir en que el reto no consiste en seguir haciendo lo mismo, sino en afrontar el cambio con perfiles más polivalentes, capaces de manejar las herramientas actuales y las que están por venir.

El ponente defendió la importancia de formar profesionales que sepan “un poco de todo y mucho de una cosa”, frente a una excesiva especialización que puede limitar la capacidad de adaptación. También destacó que la transición de una sociedad industrial a una sociedad digital y del conocimiento conlleva cambios profundos en la cultura empresarial, en la organización del trabajo y en la percepción social de determinados oficios, algunos de ellos poco atractivos para los jóvenes pero esenciales para la economía.
En este contexto, Homs apeló a mejorar las condiciones de trabajo, adaptarse a las necesidades de las personas y cambiar las formas de organización en las empresas. Asimismo, advirtió de la importancia de ayudar a las pequeñas empresas a crecer para convertirse en medianas, ya que, de lo contrario, muchas tendrán dificultades para afrontar los cambios y mantenerse en el mercado.
Tras la ponencia, la jornada continuó con una mesa redonda empresarial en la que participaron representantes de Gastronomía José María, Axertia, Huercasa e Innoporc, quienes expusieron desde la experiencia directa de sus compañías las competencias que están demandando en sus respectivos sectores.
Rocío Ruiz, CEO del grupo José María, destacó que los idiomas “son fundamentales en el sector hostelero y turístico” y añadió que es muy importante la “motivación” como cualidad esencial en los profesionales que se incorporan a este ámbito.
Por su parte, Juan R. J. Sonlleva, de Axertia, defendió la formación en humanidades “es clave para los perfiles técnicos”, al aportar capacidades de análisis, comunicación y visión global cada vez más necesarias en entornos tecnológicos.
Alicia Martín, de Huercasa, señaló: “Hoy necesitamos más técnicos que manejen herramientas digitales”, reflejando la evolución del sector agroalimentario hacia procesos cada vez más automatizados, eficientes y conectados.
En la misma línea, María Encinas, de Innoporc, subrayó que es básico el “análisis de datos también en una actividad primaria, como es la ganadería”, poniendo de manifiesto que la digitalización afecta de lleno a sectores tradicionales y estratégicos para la provincia de Segovia.
La jornada concluyó con un café networking que permitió a los asistentes intercambiar impresiones y reforzar el contacto entre empresas, centros formativos e instituciones.
Desde la FES, su secretaria general, Beatriz Escudero, que abrió la jornada, valoró muy positivamente la celebración de este encuentro, que contribuye a avanzar en uno de los grandes retos del tejido empresarial segoviano: contar con profesionales bien formados, adaptados a las nuevas necesidades productivas y preparados para afrontar los cambios que marcarán el empleo en los próximos años.
