La decimoséptima edición de ‘Arte en la Naturaleza’ de Espirdo ha puesto su broche definitivo, al celebrar en el Palacio Provincial el acto de entrega de sus premios de fotografía; la segunda parte del certamen, instaurada desde hace ya más de un lustro en el evento que cada primer fin de semana de agosto reúne en los campos de la localidad a pintores y fotógrafos.
En un acto breve y sencillo, la vicepresidenta de la Diputación y titular del Área de Promoción Provincial y Desarrollo Rural Sostenible, Magdalena Rodríguez, ha hecho entrega de estos premios, acompañada de la concejala de Cultura y Festejos del municipio, Eva María Zorzo, y del coordinador del evento, Christian Hugo Martín. Todos ellos han querido destacar, además de la calidad de los trabajos presentados por los cerca de treinta fotógrafos participantes, su empeño por inmortalizar de la mejor manera posible aquello que define a ‘Arte en la naturaleza’: “sus característicos caballetes, esas pacas de paja que se han convertido en seña de identidad del evento; el agotador calor de agosto que cada verano marca la jornada; y, sobre todo, el buen ambiente y la convivencia entre artistas y organizadores a lo largo de toda la jornada, que pone de manifiesto que Arte en la Naturaleza es, sobre todo, una actividad socializadora, integradora y comunitaria”, subrayaba la diputada.
Así, el jurado formado por Luis Rodrigo e Isabel Rodrigo, de la Universidad de Valladolid, y los fotógrafos Enrique del Barrio y Esteban García en representación del grupo especializado Segovia en Fotos, determinó que, por orden, los mejores en inmortalizar la jornada fueron Blanca Pascual, Rubén Pascual y Mario Lobo, quienes hoy recibían sus respectivos premios de 300, 200 y 150 euros, recalcando el carácter cercano y cooperativo entre pintores y gráficos de ‘Arte en la naturaleza’.
No en vano, tanto el primero como el segundo premio de fotografía de esta edición reflejan bien la comunión entre unos y otros; mientras en el primero se muestra un plano contrapicado de Miguel González Segovia, triunfador del certamen de pintura, dando los últimos retoques a su lienzo ganador, en el segundo premio de fotografía, un plano picado muestra a otra de las participantes como extensión del girasol pintado en su lienzo. Finalmente, la fotografía ganadora del tercer premio muestra el descanso de los botes de pintura y los pinceles en una jornada en la que, precisamente, los artistas trabajan sin descanso para lograr tener sus cuadros terminados al caer la tarde.
